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Soy Manett
Y me fui de mi país porque la vida que tenía dejó de ser suficiente para lo que quería construir.
Migré primero a Nueva York, después a España y hoy vivo en Alemania. En ese proceso descubrí algo curioso. Gran parte del contenido en redes sobre migración repite dos discursos: o todo es siempre extrañar... o todo son viajes y fotos bonitas para Instagram.
Pero migrar también mueve tu identidad, tu sentido de pertenencia y la forma en la que entiendes tu vida. Durante años he explorado ese proceso desde la experiencia y la conversación con especialistas en salud mental: de ahí nace este espacio.
Si lo que buscas es contenido que romantice la vida en el extranjero o que se quede en el dolor de extrañar, este no es tu lugar. Pero si quieres entender qué pasa en tu mente y aprender a atravesar el duelo, la ansiedad y miedo al migrar para construir una vida en otro país, entonces sí: quédate.